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5 TIPS para realizar Home Office (Primera parte)

La contingencia de salud por el COVID-19 ha provocado que, quienes tenemos la posibilidad de hacerlo, trabajemos de forma remota desde casa (en la modalidad conocida como “Home Office”).

Dice la sabiduría popular que “ten cuidado con lo que deseas, porque se puede cumplir”. Seguramente muchos se han dado cuenta de que el Home Office no es tan maravilloso como se pudiera pensar; de hecho, el trabajo remoto desde casa tiene sus ventajas y desventajas, además de que no siempre es fácil hacerlo. Es común que tengamos impacto negativo en nuestra eficiencia y resultados laborales.

En lo personal, llevo un poco más de tres años trabajando en esta modalidad, por lo que este escenario no es nuevo para mí. A continuación, menciono algunas sugerencias para hacer más llevadero el Home Office, basados en experiencias propias.

1. Define un horario

Al comenzar a trabajar en Home Office es muy fácil caer en el error de no seguir un horario establecido. Por las mañanas, el hecho de no tener que lidiar con el tráfico y el tiempo de traslado (¡o incluso la necesidad de ponerse presentable!) nos permite levantarnos un poco más tarde de lo normal. Con el tiempo, esto se vuelve una mala costumbre, llegando a presentarse ocasiones en las que apenas tenemos tiempo de ponernos disponibles para cumplir con el horario de trabajo.

Lo mismo puede decirse de la hora de finalización. En las oficinas generalmente hay una hora de salida bien definida, e incluso en los ambientes de horario flexible siempre estamos conscientes de que debemos salir a una hora adecuada para no llegar muy tarde a la casa. Pero en Home Office esto no sucede: si estamos muy concentrados o tenemos pendientes por terminar, frecuentemente seguiremos trabajando hasta muy tarde (10, 11, 12 de la noche… ¡o hasta la madrugada!) sin darnos cuenta.

Define una rutina y un horario bien establecido. Lo más probable es que el horario de trabajo ya se encuentre definido por tus jefes; de no ser así, defínelo tu mismo ¡y cúmplelo!

Una sugerencia adicional: trata de levantarte a la misma hora en que lo hacías antes. Debido a que no necesitas trasladarte, tendrás valioso tiempo adicional al comienzo del día; quizás para hacer ejercicio por unos minutos, desayunar tranquilamente y planificar tu día. Todo eso da muy buenos resultados y nos hace sentir bien.

2. Elige y adapta un espacio de trabajo

Este punto es clave, en particular cuando vivimos con más personas en la misma casa (nuestro esposo/a, niños y/o algún otro familiar). Parece increíble, pero las personas que normalmente habitan la casa cuando nosotros estamos en la oficina, están acostumbradas a nuestra ausencia durante esa parte del día; en estos momentos, que tenemos que trabajar en la casa, estas personas sienten que estamos invadiendo su espacio. Esto provoca más problemas familiares de los que uno imaginaría.

Por ello, es importantísimo elegir y definir un espacio que será nuestro “cubículo” dentro de la casa. De preferencia, elige un lugar que sea silencioso, bien iluminado y con pocas distracciones. Acondiciónalo de modo que sea adecuado para el trabajo (enchufes disponibles, papel y bolígrafos a la mano y, de ser posible, un tablero o pizarrón). Adicionalmente, debes acordar con los demás habitantes de la casa que ese es un espacio de trabajo, de modo que todos sepan que, si la puerta está cerrada, es porque estás ocupado. Con los niños en particular, es necesario reforzar constantemente esa idea.

Incluso si vives solo, la definición de este espacio de trabajo es importante, ya que define una frontera sicológica para realizar el trabajo. Adicionalmente, este espacio facilita el cumplimiento de los horarios definidos (sugerencia anterior) y ayuda a reducir o eliminar los distractores que tenemos en nuestro entorno doméstico.

Resta solamente aplicar disciplina personal para respetar el espacio de trabajo. Por ejemplo, aplicando esa típica recomendación laboral sobre “nunca llevar trabajo a la casa”, que en este caso se traduce como “nunca hacer cosas del trabajo fuera de nuestro espacio asignado”.